Exámenes Psicológicos

Cuando los padres o los profesionales tienen preguntas sobre un/a niño/a que no pueden responder, como las recomendaciones de diagnóstico y tratamiento, con frecuencia se suele recomendar un examen. Entre las preguntas comunes que pueden dar lugar a un examen incluyen:

• ¿Por qué mi hijo está teniendo problemas en la escuela?
• ¿Sufre mi hijo de trastorno de déficit de atención e hiperactividad (TDAH)?
• ¿Sufre mi hijo de trastorno del espectro autista?
• ¿Cuál es la mejor manera de ayudar a mi hijo?
• ¿Por qué está mi hijo enojado o triste la mayor parte del tiempo?

Un examen inicial también puede ser particularmente útil para entender el impacto del trauma en un/a niño/a o en un adolescente. Como centro especializado en tratar experiencias traumáticas, nuestro equipo de evaluación es consciente del impacto que el trauma puede tener sobre el comportamiento, el aprendizaje, la regulación emocional y el desarrollo.  Además de ayudar a los padres y a los profesionales a entender mejor a un/a niño/a o adolescente, las evaluaciones psicológicas se usan para diagnosticar TDAH, discapacidades de aprendizaje, trastornos del espectro autista, depresión, ansiedad, y otras dificultades emocionales y del comportamiento.

Preguntas Frecuentes

  • ¿Qué implicará esto para mi hijo?

    A su hijo o hija se le pedirá que realice unas tareas que le permitan al psicólogo conocer mejor sus habilidades y su desempeño en las áreas cognitiva, de auto ayuda, de lenguaje oral, académico y pre académico, de comportamiento, y socio-emocional. Se le podrá pedir que señale una imagen para responder una pregunta, que responda las preguntas verbalmente, que complete patrones o que junte bloques para formar un diseño. Las tareas específicas se escogen en base a las preguntas que la evaluación trata de responder, y están hechas a la medida del nivel de desarrollo de su hijo/a. A menudo, con los niños pequeños, los psicólogos pueden probar más de una tarea antes de ubicar la mejor manera de abordar el examen. A su hijo/a se le dará los descansos que necesite y comentarios positivos respecto de su desempeño.

  • ¿Cuáles son los requisitos para mí?

    Antes de programar un examen, se le solicitará que llene un cuestionario de desarrollo para ayudarle al psicólogo a conocer mejor a su hijo/a y a su familia y comenzar a planear la evaluación. A usted se le solicitará que asista a la entrevista inicial de padres, generalmente programada una semana antes del examen, y que luego permanezca en el centro durante toda la cita del examen. Usted deberá llevar a la cita toda la documentación relacionada a exámenes o evaluaciones anteriores. El psicólogo le hará muchas preguntas sobre el desarrollo de su hijo/a, sobre comportamientos actuales y lo que usted desearía conocer a través del examen. A usted también se le podrá pedir que llene una escala de valoración de comportamiento escrita de su hijo y que entregue escalas de valoración al maestro de su hijo/a. Se le pedirá que regrese entre 2 y 3 semanas para una consulta de retroalimentación con el psicólogo. A la conferencia de retroalimentación usted podrá venir acompañado de personas que le brinden apoyo (por ejemplo familiares y amigos) u otras personas importantes en la vida de su hijo/a.

  • ¿Cuánto tiempo durará?

    La duración del examen varía ampliamente de acuerdo con las preocupaciones con que se remitió del/de la niño/a y con su edad. No es raro que los niños necesiten tomar descansos seguidos o incluso que terminen el examen y regresen otro día. Después de la entrevista inicial con el padre o madre, el psicólogo podrá darle una estimación aproximada del tiempo necesario para completar el examen. En general, el examen dura entre 2 y 4 horas tratándose de niños muy pequeños, y hasta 6 horas con niños mayores. A veces se requieren horas adicionales de pruebas y, en esas situaciones, se programa una segunda sesión de pruebas.

  • ¿En cuánto tiempo obtendré los resultados?

    Siempre y cuando no falte ninguna información (por ejemplo, que el maestro no haya devuelto una escala de valoración), los resultados generalmente se lleva a cabo de 2 a 3 semanas después de completar el examen.

  • ¿Qué le puedo decir a mi hijo/a sobre esa cita?

    Muchos niños se preocupan si se les dice que tienen una cita con el doctor. Pueden asociar ver a un “doctor” con recibir una inyección u otros procedimientos desagradables. Con los niños pequeños, es importante hacer énfasis en que estarán con el psicólogo llevando a cabo una serie de tareas con el fin de saber en qué son buenos y qué se les dificulta. Dicha información puede ayudar a los padres y maestros a tener una mejor noción sobre cómo ayudar al/a la niño/a. También puede ser útil darle al/a la niño/a ejemplos de lo que puede hacer durante el examen:

    • Responder preguntas sobre ti mismo/a
    • Señalar imágenes
    • Decir los nombres de las imágenes
    • Jugar con juguetes
    • Completar patrones
    • Mostrar lo que estás aprendiendo en la escuela (para los niños mayores, esto generalmente incluye tareas académicas como lectura, escritura, y matemáticas)

    Puede ser confuso decirle a los niños que van a jugar juegos, y a menudo terminan desilusionados a medida que el examen avanza. La mayoría de niños disfruta algunos aspectos del examen, mientras que otros aspectos no tanto. A su hijo/a no se le pedirá que haga nada que sea extremadamente angustiante o que le haga daño.